Manual de Reparaciones

Cómo limpiar los bornes de la batería de un carro paso a paso

Cuatro vueltas de llave y el carro seguía sin responder, nomás un clic seco, como una moneda cayendo en una lata vacía. Con el frío que aquí en Toluca se mete hasta los huesos, el tablero parpadeaba como changarro navideño y las agujas se movían para todos lados menos para donde debían. Cualquiera diagnosticaría la batería como muerta y saldría corriendo a comprar una nueva, pero antes de gastar en eso vale revisar algo más simple: los bornes. Este tipo de mantenimiento automotriz —limpiar la batería del carro— es de lo más básico que hay en electricidad básica del hogar y del coche, y es justo el arreglo con el que cualquiera que se anime a la mecánica para principiantes se puede ahorrar una visita innecesaria al taller.

Lo que encontré bajo el cofre no era nuevo, pero sí estaba peor de lo que recordaba. Los postes de la batería tenían encima una costra blancuzca con tintes azulosos, como si les hubiera salido salitre de tanto cambio de clima. Ese polvo es el ácido que se escapa en forma de gas y se solidifica sobre el metal, y el problema es que actúa como una pared que no deja pasar los 12V que el motor de arranque necesita para despertar. No importa que la batería esté nueva de paquete: si los bornes están así, el carro simplemente no prende.

Lo que se necesita para este mantenimiento automotriz

Antes de meterle mano no hace falta comprar nada raro: casi todo sale de la cocina o de la caja de herramientas básica que cualquiera tiene guardada por ahí. Yo uso una llave de 10 milímetros, que es la medida que más se repite en los carros modernos para aflojar las terminales; si tu carro ya está viejito, capaz necesitas una de media pulgada, pero con la de 10 casi siempre la libras.

Costra blanca y azulada de corrosión sobre los bornes de una batería de carro

Para la limpieza, el bicarbonato de sodio disuelto en agua hace todo el trabajo, nada de productos especiales. Junta también un cepillo de cerdas duras (uno de alambre o hasta un cepillo de dientes que ya no uses sirve), un poco de grasa o vaselina para el final, y no te saltes los guantes ni unos lentes de seguridad: ese polvo es ácido, y si te llega a un ojo o a una cortadita en la mano vas a saber lo que es bueno.

No soy electricista con cédula ni nada por el estilo, esto lo cuento tal como lo he ido aprendiendo a punta de ensayo y error. Si ves la batería inflada, chorreando líquido o con grietas, ahí ya ni le muevas: mejor la llevas a un centro de reciclaje o llamas a un electricista de confianza, porque una batería dañada así se puede poner peligrosa si no se sabe manejar.

Primero se suelta el cable negativo, sin importar el apuro

Aquí es donde más gente se equivoca y termina con un susto. El cable negativo, el negro o el que tiene el signo menos, siempre se desconecta primero. La razón es que todo el chasis del carro está conectado a ese negativo, así que si aflojas primero el positivo y la llave roza sin querer cualquier parte metálica, cierras el circuito y ahí sí que se ve una chispa que te deja viendo puntitos un rato.

Hace poco le ayudaba a un vecino con su camioneta y, por las prisas, casi cometo justo ese error: sentí el brinco en el pecho cuando la punta de la llave rozó el guardafangos y saltó una chispa breve. No pasó de un susto, pero deja claro que la corriente, aunque sean solo doce voltios, se respeta. Porfirio, el vecino jubilado que vive un par de casas arriba, se asomó por la reja justo en ese momento y soltó, como siempre, que antes de que existieran los fusibles de cerámica esto se resolvía a punta de lija y paciencia, sin tanto aspaviento. Una vez fuera el negativo, ponlo a un lado donde no toque nada metálico, y ya con confianza sueltas el positivo, el rojo o el del signo más.

Aflojando el cable negativo de la batería con una llave de 10 milímetros

La reacción del bicarbonato sobre el ácido sulfatado

Con los cables ya fuera del paso, se nota bien el desastre. Huele agrio, un olor penetrante que pica un poco la nariz si te acercas mucho a tallar, es normal, pero mejor no lo respires directo. Ahí es donde entra la mezcla de bicarbonato con agua, que voy echando poco a poco sobre los postes y las terminales.

Empieza a burbujear bastante y a teñirse de un color verdoso, casi café, eso es el bicarbonato neutralizando el ácido. Se ve satisfactorio, pero cuida que esa agua sucia no le caiga a la pintura ni a otras partes eléctricas del carro; yo pongo un trapo viejo abajo para que absorba lo que escurre. Se deja actuar un rato y luego se talla con el cepillo hasta dejar el metal brillante, como recién comprado.

De paso, si no traes multímetro a la mano, aprovecha para revisar que los cables no estén pelados ni quebrados: un cable con continuidad eléctrica de punta a punta es tan básico como un borne limpio, porque sin ese paso ninguna limpieza te va a salvar. Hace tiempo escribí sobre cómo diagnosticar fallas eléctricas en el sistema de un carro usado, por si quieres descartar que el problema sea el alternador, un fusible de protección volado, o un corto en otro lado.

Mezcla de bicarbonato burbujeando sobre el ácido sulfatado de los bornes

Una capa de grasa evita que los bornes se sulfaten otra vez

Mucha gente limpia la batería una vez y ahí la deja, y a las pocas semanas ya tiene la costra de vuelta. El truco está en que, ya bien seco todo (una servilleta o un trapo que no suelte pelusa sirve), le pongas una capa delgada de grasa o vaselina a los postes. Fui hasta el rincón del garage donde tengo el banco de trabajo, esa tabla ya toda marcada de tanto quemón de cautín, y saqué de una charola de refacciones, separadas por tipo de aparato, un bote de vaselina que ya casi no uso para otra cosa. Esa capa arma una barrera que no deja que el gas que suelta la batería vuelva a atacar el metal.

Ojo aquí, y este es mi consejo de vecino mañoso: no te pases con el bicarbonato en las baterías modernas, que muchas vienen selladas con unas válvulas de escape bien finas, y si se te cuela una gota para adentro vas a neutralizar el ácido de dentro y la vas a dejar peor que como estaba. Mejor limpia con un trapo húmedo que a chorro abierto. Y ya que hablamos de atajos que salen mal: el aerosol anticorrosivo que venden bien caro en las tiendas de refacciones está sobrevalorado, la vaselina de toda la vida hace el mismo trabajo por mucho menos. No es la única vez que un atajo barato me ha costado caro: una vez quise tapar un cable pelado cerca de la resistencia de una plancha con cinta aislante de la corriente, y en cuanto la plancha calentó la cinta se derritió toda y tuve que empezar de cero.

Cómo armar todo de vuelta sin forzar los bornes

Ahora toca regresar todo a su lugar, y el orden es al revés: primero el positivo, al final el negativo. Asegúrate de que las terminales entren hasta el fondo del poste; si las dejas a medias, con la vibración del motor se van a aflojar y te vas a quedar varado a media calle. Aprieta la tuerca con la llave de 10mm hasta sentir que ya no cede, pero sin pasarte de fuerza, porque el borne de plomo es blandito y se rompe fácil.

Aplicando una capa de grasa protectora sobre el borne limpio de la batería

Si al conectar el negativo el carro hace un ruidito o parpadea la alarma, es normal, nomás está confirmando que ya le llegó la vida otra vez. Para la sexta semana de repetir esta rutina cada que veía asomar la costra, noté algo distinto: giré la llave y el arranque respondió limpio a la primera, sin ese chillido metálico que antes se alcanzaba a oír justo al encender. Si después de limpiar y apretar bien el carro sigue sin querer prender, ahí ya el problema es más de fondo, y ahí es donde meto mano con un aparatito que compré hace poco: si te interesa, tengo una guía sobre cómo usar un multímetro digital para principiantes en reparaciones caseras que explica cómo medir si la batería retiene carga o ya no sirve.

Cuándo conviene ya rendirse y comprar batería nueva

Aquella vez de las cuatro vueltas de llave, el carro terminó prendiendo a la primera: la batería todavía tenía vida, solo estaba bloqueada por la mugre acumulada. Pero hay que ser realistas: si tu batería ya lleva varios años de uso, la limpieza es nomás un parche temporal, porque las placas de adentro se van desgastando y ahí ya no hay tallada que las salve.

Si la costra regresa apenas un par de semanas después de haberla limpiado, o si notas que el motor arranca pesado por las mañanas, mejor ve ahorrando para una batería nueva. Limpiar los bornes es mantenimiento básico que conviene repetir cada tanto, un par de veces al año es buen ritmo, para no llevarte sorpresas feas.

Batería de carro con los bornes limpios y los cables ya conectados

Arreglar estas cosas uno mismo deja una satisfacción que no se paga, además de que uno le va agarrando el modo a su propia máquina. Pero no todas las fallas eléctricas de la casa se resuelven igual, y ahí es donde la gente se confunde: un motor con el devanado quemado no tiene arreglo de vecino, un microondas que enciende pero no calienta casi siempre apunta al magnetrón y no a la batería de nada, y un cable de plancha pelado pide su propia reparación con otro cuidado. Así le pasó a Doroteo, otro vecino del fraccionamiento: una lavadora que al centrifugar transmitía un temblor directo a la mano nomás de rozar el gabinete resultó no ser el motor que un taller ya le había sentenciado como muerto, sino solo el capacitor de arranque, y desde entonces prefiere entender qué pasa antes de creerle a cualquier diagnóstico apresurado. Y si en tu caso ves chispas donde no deberían salir o notas que empieza a salir humo de algún cable, ahí sí sueltas la llave de inmediato y desconectas la batería antes de seguir, porque eso ya no es un ajuste de fin de semana.

Al final, limpiar los bornes es de esas rutinas que conviene repetir antes de que truene el carro y no después: revisar cuando apenas asoma la costra blanca cuesta mucho menos que quedarte varado una mañana con prisa. Si te gusta esto de entender cómo fluye la corriente en los aparatos de la casa, dale una leída al glosario de términos de electricidad básica del hogar que armé hace poco, ahí explico varios términos que se repiten en estas reparaciones.

Artículos relacionados